OVNI EN LA TIERRA
ovni
nombre masculino
Objeto volador de origen y naturaleza desconocidos; se aplica especialmente a las naves espaciales de procedencia supuestamente extraterrestre
Clásica fotografía de un supuesto ovni en Nueva Jersey, tomada el 31 de julio de 1952. Esta forma característica de pretendidas naves extraterrestres tienen su origen en la confusión de un periodista.
El término , más conocido como,se refiere a la observación de un objeto volante, real o aparente, que no puede ser identificado por el observador y cuyo origen sigue siendo desconocido después de una investigación.
El acrónimo fue creado para reemplazar al de «platillo volante» y ha llegado a trascender más allá de las simples observaciones aéreas. Aunque autores como Erik von Daniken (1999) oJacques Fabrice Vallée (1976) han apuntado que los antiguos carros de los dioses o las apariciones y raptos en bosques y pantanos podían ser el equivalente a los relatos ovni actuales, el fenómeno-mito comenzó en 1947, íntimamente vinculado a los medios de comunicación.
Su interés para los gobiernos, si es que alguna vez lo tuvo, ha ido decreciendo al encontrarse explicación a la mayoría de los casos y no apreciarse nada especialmente raro ni misterioso en los no aclarados. Sin embargo, la tendencia parece opuesta en la literatura especializada en estos temas, que ha ido creciendo en número de cabeceras y tirada, para pasar a recoger también supuestos contactos telepáticos, pretendidos secuestros y declaraciones sobre experimentos genéticos perpetrados por los tripulantes de dichos objetos. Todas estas afirmaciones extraordinarias tienen en común la ausencia de pruebas extraordinarias que las demuestren. Pese a la total ausencia de las mismas, la hipótesis extraterrestre sigue siendo tema de debate
No existe acuerdo respecto al momento en que comenzó la historia de las observaciones de ovnis. Para Wilding-White, J. J. Benítez, Erich von Däniken oJacques Vallée los avistamientos de objetos sin identificar se remontan tanto como historia tiene la Humanidad. Para autores como Ricardo Campo, Luis Alfonso Gámez[1] o Carl Sagan es unmito contemporáneo que comienza a finales de los años cuarenta. Citar tantas veces a este último astrónomo está justificado no solo por su obra literaria, sino también por sus aportaciones a la investigación ovni, como se detalla más adelante.
Ovnis en la Edad Antigua, Media y ModernaEditar
Artículo principal: Teoría de los antiguos astronautas
Véase también: Fenómeno celeste en Núremberg de 1561
Véase también: Fenómeno celeste en Basilea de 1566
La visión de platillos volantes, como se ha explicado, dio comienzo cuando la ingeniería había logrado ya un nivel suficiente como para desarrollar motores de reacción, misiles con alcances estratosféricos e ingenios nucleares. Lo que, para escritores comoLuis Alfonso Gámez, sugiere un origen humano producto de aquella época. La idea de estar ante un mito de la era espacial.[4]
Pintura mural en Val Camonica (Italia). ¿Son humanoides portando escafandras o se trata de una interpretación contemporánea?
A esta relación causa-efecto se han opuesto novelistas como Erik vonDaniken (1999), Juan JoséBenítez (1994) o Jacques FabriceVallée (1976), quienes sostienen que, desde el pasado más remoto, el ser humano trató de adaptar lo que veía a su intelecto, relacionando los distintos avistamientos con objetos conocidos, cercanos a él. El primero de los escritores citados, planteó que muchas de estas referencias antiguas serían registros de observaciones reales de supuestas naves alienígenas, las cuales habrían recibido distintas denominaciones en documentos antiguos: «vehículo de los dioses», «vimana», «carro pushpaka» (todas ellas en el Ramayana hinduista, del siglo III a. C.); y también «bórax resplandeciente», «carro de fuego», «disco solar», «escudo que vuela», «escudo yacente», «esfera transparente», «espada voladora», «flecha ígnea», «luz cósmica», «nube con ángeles», «nube de fuego», «perla luminosa», «serpiente de las nubes».
Asimismo señala que, si estos vehículos aéreos estaban tripulados, se produciría igualmente el contacto con los eventuales seres extraterrestres, quienes transmitirían a los observadores enseñanzas diversas. Según estas teorías, el origen de muchas de las civilizaciones del pasado (Egipto, Babilonia, etc.) sería extraterrestre o al menos las tecnologías para realizar sus obras serían de origen o inspiración extraterrestre.
Es necesario reseñar que personas expertas en Egipto y Asiria, como laegiptóloga de la Universidad Complutense de Madrid Mara Castillo Mallén, advierten: los autores como von Daniken no son egiptólogos niasiriólogos, tampoco son arqueólogos y algunos, como el mismo Daniken, no son licenciados; por lo tanto, afirmaciones como las anteriores deben ser tenidas como meras especulaciones. No existen dudas sobre la procedencia del pueblo egipcio ni los muchos que poblaronMesopotamia, ni se aprecia un salto tecnológico en algún momento comprendido entre la construcción de las primeras mastabas hasta los templos del Imperio Nuevo que haga suponer una transferencia tecnológica, ni se ha encontrado ningún registro de contactos con civilizacionesextraterrestres.[9] Otros autores, como Luis Alfonso Gámez o Benjamin Radford, mantienen que las conjeturas de Daniken y otros contienen, además de una gran ignorancia sobre la Historia antigua, una postura insultante y hastaracista contra esos pueblos, al no dudar de que los romanos pudiesen construir el Coliseo y los griegos el Templo de Artemisa, pero sí hacerlo cuando los ejecutores fueron otros humanos noeuropeos.
https://youtu.be/hQfSrrMi9aw

